Sin cambios en los equipos arrancó el segundo tiempo. Sin variantes, también, en los planteos. Uruguay atrás y Ecuador lateralizando la pelota buscando entrar. Los minutos seguidos mostraron mucha imprecisión en los pases por parte de los dos equipos. El juego se hizo enredado, trabado, perdiendo totalmente dinámica, aspecto que favorecía a los celestes. Cuanto más cortado y trabado el ritmo, menos posibilidad para los ecuatorianos de desequilibrar en base a su gran habilidad para manejar la pelota.Poco a poco, como en el primer tiempo, la defensa celeste comenzó a hacer agua en forma reiterada por la derecha. El oxígeno que comenzó a faltar en los pulmones acarreó la ineficacia de Álvaro Pereira. Resultaba evidente que no tenía poder de reacción, las piernas no respondían a los dictados de la mente. Esto obligó a un gran esfuerzo de Cáceres que debía salir a cubrir el tránsito libre que dejaba Pereira. Así llegó, primero un córner y luego una gran maniobra de Valencia que burló al eficiente Cáceres, tocó perfecto para Edison Méndez y el remate se fue alto. Tabárez advirtió la situación y mandó a Fucile al campo por Jorge Rodríguez. El técnico de Ecuador, minutos antes, sacó a Noboa -la mejor marca y enlace que tuvo la Tri- y envió al campo a Jefferson Montero del Villarreal. El partido, sorpresiva e inesperadamente, se volcó por espacio de pocos minutos a favor de Uruguay. Deslumbrante, espectacular y arrojado, Cáceres robó una pelota en su defensa, limpió del camino a dos jugadores y dejó sólo con un pase perfecto a Suárez. Estaba el gol, otros vieron penal de Hurtado. El técnico Vizuete , desorientado, sacó a Caicedo, el gran armador del fútbol y mandó a la cancha Zura en el minuto 21. Error del estratega. Ecuador se quedó sin Noboa y Caicedo, los hombres que generaban llegada y marca. Una pelota manejada por Ecuador derivó hacia la izquierda, Benítez gambeteó y limpió en diagonal a su marcador, incursionó y tiró el centro pasado al segundo palo, hacia la derecha del ataque local, donde estaba el boquete que aprovechaba con habilidad Jefferson Montero y que tampoco tapaba Fucile. La pelota superó a Cáceres, el golero Muslera estuvo algo desubicado y apareció solo José AntonioValencia para meter el cabezazo y mandar la pelota a la red. Ecuador 1:0. Delirio incontenible en el Atahualpa. Al minuto, los celestes salieron como tromba hacia al ataque. A toda marcha. Tuya y mía a toda velocidad. Forlán, que había estado impreciso exhibió un coraje tremendo, se mandó como puntero izquierdo para buscar la pelota. La controló y desde posición difícil, mandó un centro-shot-pase que recepcionó Suárez y se metió al arco con pelota y todo. En menos de un minuto estaban como había empezado. En la jugada más difícil y complicada, los celestes lograban la igualdad que estaba más que justificada… Ecuador no podía salir de su sorpresa. La cancha trasladaba a la tribuna la postal de lo que ocurría. La multitud en silencio. Las 50.000 personas que estábamos desde las 12:.00 horas en la tribuna, mostrábamos la desazón porque los celestes aparecían dominado el trámite con amplia chance para ganar el partido. La afición reaccionó cuando en el tablero electrónico apareció el gol del empate de Perú. Si Ecuador vencía a Uruguay clasificaba. Pero el equipo local en la cancha no ofrecía respuestas. El mejor “ medio campo de América” no respondía a la exigencia del trámite. Tiempo completo y parecía 1 a 1. El cuarto árbitro había mostrado la tablilla electrónica que indicaba 3 minutos de descuento. Otro ataque por la derecha deEcuador, el desborde de Valencia terminó con el centro que pegó en la mano de Cáceres, penal claro y reclamado, el deshonesto y parcializado Fagundez gesticuló tibiamente que no hubo intención de cortar la trayectoria de la pelota. La tribuna explotó con bronca reclamando la infracción. Cuando se acallaron los abucheos, en la recarga Uruguay apareció electrizante. El mismo Cáceres alargó el esférico hacia adelante, la pelota derivó hacia la posición de Forlán, sobre la derecha que estaba sólo. Magistralmente habilitó a Cavani que pudo rematar de primera, pero esperó que se le viniera encima el golero Elizaga, quebró hacia adentro, lo limpió y, cuando quedó solo para convertir el gol… el portero lo bajó. ¡Penal!. Que desilusión colectiva !! El índice derecho del árbitro marcó la pena máxima. ¡Una pesadilla! Los 50,000 asistentes atónitos no lo podíamos creer. Alvaro Ojeda y yo, destacados por Super Láser a esta cobertura, nunca antes habíamos visto -como en los largos festejos calsificatorios postpartido, a todos como estatuas y con rostro de decepción, mirándonos unos a otros…En la ejecución, Diego Forlán apareció impecable. Su remate alto, a la derecha, infló las mallas. La visa sudafricana nos la negó Uruguay después de haber bregado tanto en 17 fechas eliminatorias. Los yerros de Vizuete frente a Colombia de visitantes los reiteró y la ambición y ritmo de una selección con ansias mundialistas, nos quedó debiendo. Adiós la clasificación directa. Chao pesadilla !!,nos resta el milagro en Chile por la repesca, que también timbra a Sudáfrica 2010 junto a 31 selecciones más. Escribe desde Quito: GONZALO OJEDA FEIJOO
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